De manera general, la atención nutricional nos puede ayudar en 3 áreas, alcanzar y mantener un peso saludable, que es importantísimo, lo vemos todos los días con los personas que atendemos, por ejemplo el sobrepeso y la obesidad en el caso de personas con cáncer contribuye la probabilidad de reincidencia, en el caso de artritis reumatoide el sobrepeso y la obesidad
contribuyen al estado inflamatorio generalizado, al dolor y la presión en articulaciones, de la misma forma en fibromialgia, por mencionar algunos ejemplos. Pero ¿sabías que la alimentación también influye en el sistema endocannabinoide?
El tipo de alimentos que consumes influyen en los endocannabinoides liberados por el cuerpo humano. En diversos estudios, se demostró que las dietas altas en grasas reducen la anandamida y aumentan el 2-AG en todo el intestino.
Además, estos cannabinoides incluso afectan nuestro gusto. En los 30 minutos inmediatamente posteriores a una ingesta alta de grasas, los niveles de cannabinoides aumentan. Esto no ocurre en ningún otro órgano importante (como el corazón, el cerebro, etc.) y tampoco ocurre en respuesta a ninguna otros macronutrimentos, como carbohidratos o proteínas. Este efecto ocurre simplemente después de probar la grasa, antes de que la grasa realmente haya ingresado al estómago, lo que significa que las señales de la cavidad oral (sabor) se transmiten al intestino.
La activación del receptor CB1 le indica al cerebro que asocie aún más el sabor de la grasa con una recompensa positiva, lo que a su vez alienta a comer más, esto explica por qué los alimentos tienden a tener mejor sabor bajo la influencia del cannabis y por qué los consumidores de cannabis a menudo comen más de lo que acostumbran, pues literalmente, su intestino aumenta el placer del gusto en respuesta a la grasa, y este efecto se amplifica por el consumo de cannabis.
Omega 3
Otro ejemplo que se ha estudiado es la relación del aporte dietario, el DHA y el ácido eicosapentaenoico (EPA), soportan la función neurológica, el desarrollo de la retina y la salud general al regular la expresión de los genes del receptor CB1.
La deficiencia nutricional de omega-3 “suprime las funciones neuronales mediadas por endocannabinoides” y está asociada con enfermedad neuropsiquiátrica, de acuerdo con un reporte de 2011 en Nature Neuroscience. Pacientes con Alzheimer y niños con déficit de atención por desorden de hiperactividad tienden a ser deficientes en ácidos grasos omega-3.
Por otro lado, tenemos la microbiota intestinal. La microbiota intestinal humana está compuesta por aproximadamente 100 billones de células (10 veces más que la cantidad de células que conforman todo el cuerpo humano). Cada individuo alberga alrededor de 160 especies de 1000 a 1500 que se encuentran en el intestino.
El perfil relativo y la composición de nuestro microbioma intestinal están fuertemente influenciados por la ubicación geográfica, y factores de estilo de vida, como la actividad física y la dieta. Así como la ingesta de prebióticos y probióticos está relacionada con la composición de la microbiota intestinal.
La microbiota intestinal tiene una función de barrera que impide que el paso de antígenos y sustancias nocivas al mismo tiempo que mantiene el correcto funcionamiento del sistema inmunitario. La función de barrera intestinal y la permeabilidad intestinal se han estudiado recientemente para mejorar con la administración de bacterias probióticas. aumentando los niveles de ciertos endocannabinoides y disminuyendo otros.
Por lo tanto, está claro que las interacciones entre los los microorganismos intestinales y el sistema endocannabinoide pueden actuar como activadores o desactivadores para la barrera intestinal. Se ha demostrado que mejorar esta función de barrera intestinal a través del microbioma y el sistema endocannabinoide mejora el metabolismo de los tejidos grasos, la respuesta de glucosa en la sangre, el equilibrio
energético, la respuesta inflamatoria y la salud en general.
En un estudio publicado en 2007 descubrieron que la administración oral de cepas específicas de Lactobacillus indujo la expresión de receptores opioides mu y cannabinoides en las células epiteliales intestinales generando un efecto analgésico mediado en el intestino, de forma similar a los efectos de la morfina.
Estos resultados sugieren nuevos enfoques para el tratamiento del dolor abdominal y el síndrome del intestino irritable.
Alimentación y microbioma
Administrar probióticos puede ayudar cómo en el caso que mencionaba a disminuir el dolor y la inflamación en padecimientos como síndrome de intestino irritable pero muchas veces esto no es suficiente, los probióticos administrados pueden por decirlo de alguna manera “morir de hambre” si no hay cambios en el patrón de alimentación de la persona y quiero mencionar algunos:
- Alteran de manera negativa la microbiota intestinal.
- Consumo excesivo de azúcar.
- Consumo excesivo de grasas saturadas.
- Pobre consumo de fibra.
- Consumo de agua insuficiente.
- Uso de laxantes.
- Uso de antibióticos.
- Influyen de manera positiva
- Ingesta de alimentos fermentados (kéfir, yogurt, kombucha, tepache).
- Consumo diario de verduras y frutas.
- Ingesta de prebióticos (ajo, cebolla, alcachofa, salvado de trigo)
- Hidratación.
- Evitar comida chatarra.
La obesidad (nutricional o genética) está asociada con cambios en la composición intestinal de microbiota. En esta situación fisiopatológica, se encuentra que el tono del sistema endocannabinoide presenta una sobrereacción en el colon y en el tejido adiposo (mayor ARNm de NAPE-PLD, expresión de ARNm de CB1 y contenido de tejido de N-araquidonoletanolamina, menor expresión de ARNm de FAAH).
Este fenómeno está asociado con el desarrollo de la permeabilidad intestinal, la endotoxemia metabólica y con el metabolismo adiposo alterado del tejido (adipogénesis). El tratamiento prebiótico (oligofructosa) cambia profundamente la composición de la microbiota intestinal, lo que conduce a una disminución del tono del sistema endocannabinoide en los tejidos objetivo (por ejemplo, colon y tejido adiposo), contrarrestando así la permeabilidad intestinal y la endotoxemia metabólica.
Como verás la alimentación y el estado nutricio están íntimamente relacionados con la respuesta del sistema endocannabinoide por lo que es importantísimo mantener un peso saludable, alimentación correcta y suplementación si es necesario para una microbiota intestinal sana, y por consiguiente un mejor tono en el sistema endocanabinoide.
Wellness Specialist Sativa Care
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